La democracia se defiende todos los días

En el marco del Plantón por la Justicia Democrática convocado para este 6 de agosto, desde la Federación Costarricense para la Conservación del Ambiente (FECON) nos sumamos al llamado a defender la independencia de poderes y la democracia. Lo hacemos desde el entendido de que esta última no puede reducirse al funcionamiento formal de las instituciones o a la celebración periódica de elecciones. La democracia se construye todos los días mediante la participación ciudadana, el respeto a los derechos humanos, la protección de los bienes comunes y la garantía de que los pueblos puedan incidir en las decisiones que afectan sus vidas.

La democracia como un proceso permanente de organización popular, justicia social, solidaridad, igualdad y defensa de la vida frente a los intereses que buscan concentrar el poder político y económico.

Costa Rica atraviesa un momento preocupante. En los últimos años hemos observado un progresivo debilitamiento de los espacios de participación ciudadana, la reducción del diálogo entre las instituciones públicas y las organizaciones sociales, el cuestionamiento constante a los mecanismos de control democrático y una creciente deslegitimación del trabajo que realizan quienes defienden los derechos humanos y el ambiente.

Desde FECON hemos vivido directamente esta realidad. Se han cerrado espacios de participación en la gestión ambiental, se han impulsado iniciativas que favorecen la mercantilización de los bienes comunes y el debilitamiento de la institucionalidad pública encargada de proteger el patrimonio natural del país. Paralelamente, las personas defensoras ambientales enfrentan discursos de estigmatización, ataques y procesos de criminalización que buscan desincentivar la participación social y la defensa de los territorios.

La democracia pierde fuerza cuando las comunidades y organizaciones sociales dejan de ser escuchadas; cuando las decisiones públicas se concentran en pocos actores; cuando se debilitan las instituciones llamadas a garantizar derechos; y cuando se intenta desacreditar a quienes ejercen el legítimo derecho de organizarse, cuestionar y proponer alternativas.

Por eso, el fortalecimiento democrático es indispensable en estos momentos, así como la independencia de poderes que se encuentra amenazada en estos momentos y que también es imprescindible para garantizar el respeto de los derechos, la rendición de cuentas y contrapesos efectivos frente a la concentración del poder político.  También es necesario defender la autonomía de las instituciones públicas, la libertad de organización, el derecho a la protesta, la participación ciudadana efectiva y la protección de las personas defensoras de derechos humanos y del ambiente. Sin estos pilares, la democracia se convierte en una estructura vacía, incapaz de responder a las necesidades de la población.

Hoy hacemos un llamado a la ciudadanía a participar, organizarse y defender la justicia social y la solidaridad. Frente a los intentos de concentración del poder y al debilitamiento de la institucionalidad democrática, respondemos con más organización, más participación y más defensa de la vida.

Porque defender la democracia es defender los derechos de los pueblos, la justicia ambiental y  los bienes comunes.

¡Sin justicia social, no hay justicia ambiental!